Acto I Sin tener a la venta porotos verdes, el guatón de la esquina gritó: ¡al verde, al verde! El Campión, de reojo vio a acercarse a la feria una pareja de carabineros, sin pensarlo, casi de modo automático recogió del suelo el paño con los estrenos del mes, los metió al bolso, y sin darme cuenta tiró el bolso en alguna caja arriba de la camioneta. Por un momento la feria se calló, los ojos se clavaron en él, que entre la gente daba vueltas sobre sí mismo. Todos intentaban seguir el ritmo normal, solidarizaban con el casero de las películas, intentando hacerlo pasar por un cliente, pero el silencio era evidente. Se acercó a mi puesto, tomó una bolsa y comenzó a llenarla con lo que tenía al frente, parece que eran naranjas, mientras las echaba miraba sobre su hombro a la pareja, más de una vez me miró a los ojos, queriendo decirme algo quizás, queriendo pasar desapercibido cuando todos lo miraban. El momento fue eterno, pero no fueron más de cinco minutos, el Campión dejó la bo...
angelitos a potito pelao, con alitas de colibrí que hablan de theoremas y cornudos sátiros que dicen que aquí también puede existir diosito
me pasé el rollo que en realidad lo que estaban diciendo en el programa es que no hay una palabra que pueda almacenar esa relacion entre 1 kilo y 5 mil kilos contenidos.
ResponderEliminarNo me quedo claro porke es un paradoja.
que paradójico que aquello que es paradoja, no sea mas que un amago de paradoja. por lo cual en estricto rigor, lo planteado por el profesor Hubert J. Farnsworth no es una paradoja. a la vez que siembra la posibilidad de otra paradoja, "la del mentiroso" y es que el profesor Ramón Valenzuela Pizarro es un mentiroso.
ResponderEliminarque yo lo diga no implica paradoja. pero si el profesor Ramon Valenzuela Vizarro, fuese un poco mas honesto que el profesor Hubert J. Farnsworth, se vería obligado a reconocer que es un mentiroso y por tanto declarar de su voz "yo miento".
se despide SIMURDIERA.
siguiendo el argumento de SIMURDIERA no es difícil culpar a cualquier persona que juegue con las narraciones literarias y con las otras no tan literarias(o conocidas por por lo general como no literarias) de caer en la insolucionable paradoja del mentiroso. asi pordríamos decir que San Pablo al decir que los cretenses creían en tal padadoja, lo hacía a él mismo participe de ella, considerando que la carta a tito aparece en la biblia, un libro que vacila entre la verdad y la ficción
ResponderEliminarpor otra parte el que no le haya quedado claro a filomena, por que no es una paradoja, tiene que ver quizas en que la oración referente a los kilos, sea solo una falacia, una figura retórica o un pleonasmo
que te has creído arrogante profesorsillo Ramón: pleonasmos, plasmas pamplinas tu abuelita ...
ResponderEliminaratte:Simurdiera