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Borges

Bajo el notorio influjo de Chesterton (discurridor y exornador de elegantes misterios) y del consejero áulico Leibniz (que inventó la armonía preestablecida), he imaginado este argumento, que escribiré tal vez y que ya de algún modo me justifica, en las tardes inútiles. Faltan pormenores, rectificaciones, ajustes; hay zonas de la historia que no me fueron reveladas aún; hoy, 3 de enero de 1944, la vislumbro así. La acción transcurre en un país oprimido y tenaz: Polonia, Irlanda, la república de Venecia, algún Estado sudamericano o balcánico... Ha transcurrido, mejor dicho, pues aunque el narrador es contemporáneo, la historia referida por él ocurrió al promediar o al empezar el siglo XIX. Digamos (para comodidad narrativa) Irlanda; digamos 1824. El narrador se llama Ryan. Platón, Parménides, los escritores que participan en la Biblia son entre muchos tantos los que para comunicarnos ciertas verdades han preferido la literatura. El problema reside siempre en qué es eso verdadero que ...

Vengo a mostrarte las raices

Vengo a mostrarte las raíces Con mis uñas negras rasguñé los pilotes de un muelle abandonado Y marisqué en la oscuridad locos, lapas y uno que otro erizo Llegue a la tierra al salir de ella En el grito de los tubérculos cuando las lombrices se alzaron como pistilos Cuando las piedras se convirtieron en flores secas No soy el mar Pero de la mar vengo a mostrarte las raíces -Hediondas como cráneos Secretas como tumbas- Distribuyo los moluscos en una hoja milimetrada Y dibujo en sus conchas las constantes x e y Con un plumón permanente Para que cuando guarden las cenizas de mis pulmones Quede dibujado el infinito Las papas no guardan ningún secreto Poseen la oscuridad y las raíces Pero fueron despojadas del vitelo y de la sal Quiero una matriz para dormir suspendido en el universo Una coraza de metal blanco Llena de algas como pelos Topó en el fondo de la olla El universo convertido en manjar Provisto de un limón Se transmutó el secreto

Russell y Futurama: paradojas y relatividad lingüística

En el capitulo 4 de la primera temporada de Futurama, el profesor Hubert J. Farnsworth, asegura que la materia oscura –el combustible que utilizan para la nave espacial tiene la cualidad de que cada kilo pesa más de cinco mil kilos, lo que en palabras de lo anónimos editores de Wikipedia corresponde a un absurdo similar a afirmar que un   kilo   de hierro pesa más que un   kilo   de paja. Me arriesgo a decir que esta apreciación del ficticio combustible no tiene relación con dicho absurdo, si no que esta mucho más cerca de una paradoja lógica aunque con ciertos reparos que terminan por con comprender esta frase como un juego del lenguaje. Las paradojas son errores lógicos de los cuales se pueden extraer conclusiones verdaderas y falsas a la vez. Entre las paradojas más famosas encontramos la descubierta por Bertrand Russell luego de leer el primer volumen de Las leyes fundamentales de la Aritmética de Gottlob Frege, cuando éste, con todo el afán logisista inte...

San Antonio: una identidad dificil

             Pareciera que constantemente nos estamos preguntando por nuestra identidad, tratamos de reconocer nuestros puntos en común para decir quiénes somos, otras veces y las más terribles ocurren cuando se nos impone, se nos dibuja, se nos caracteriza y se nos responde usted es esto. No se trata esta vez de un problema existencial en que debemos definir nuestra esencia a través de nuestros actos. Simplemente se trata de reconocer por qué el puerto de San Antonio es lo que es. La imagen que se vendió a todo Chile era la de un puerto que por necesidad abrió sus puertas al comercio. Valparaíso estaba golpeado e inútil, oportunidad que tuvo San Antonio, para ser considerado primer puerto del país en 1865. Después se modernizará con la llegada del ferrocarril y con la construcción de lo primer molo. Desde que San Antonio se concibe, este aparece como un puerto. Después, ahora hace poco tiempo, se nos ocurre llamarlo un lugar turístico, a pesar de ser ...

Diógenes, el síndrome de Diógenes y el nuevo síndrome de Diógenes

Diógenes el Cínico aquel que vivía en una tinaja, así como el Chavo del Ocho, Diógenes el Cínico aquel que le entregó un pollo despulpado a Platón para burlarse de la definición de Hombre. Diógenes el Cínico aquel que llamaban perro pero afirmaba que los perros eran sus observadores. Diógenes el Cínico aquel que le pidió a Alejandro Magno que se corriera del sol, aquel que con la ironía decía más que con tratados de filosofía. El mismo es el personaje que inspira el nombre del síndrome por el cual, generalmente los viejos, comienzan a acumular bienes inservibles por el hecho de sentirse desamparados, comienzan a descuidar su aseo mientras se atrincheran en su hogar, si es que lo tienen. Lo más significativo de esta enfermedad nacida en los años 60, es el hecho de no poder distinguir qué es lo útil de lo inútil. Ciertamente Diógenes el Cínico no poseía este síndrome –aunque lo más probable que halla estado siempre desaseado- se deshizo de una vasija con la cual tomaba agua, por consider...

tragedia de hoy

La pena ronda el puerto,   una sombra persigue, ayer el suelo y el mar cambiaron el ritmo de los días, hoy la rutina se desvaneció en un par de segundos. Un bombardeo de información nos acorrala y nos hace sentir pequeños, frágiles. Preguntas tontas y respuestas inesperadas, los muertos siguen dicen   cerca de las diez, un carné perdido, nombres mal dichos. Rápidamente comienzan las excusas y la búsqueda de culpables. Por Internet rondan los pésames y las preguntas. ¿dónde estás?¿por cuál bus viajaste?   El destino, el año de mierda, se durmió, no se durmió. El lamento es mutuo, pasa las vallas y nos une. San Antonio y sus familias hoy duermen mal. Todo funcionaba como siempre, un despedida al amanecer como siempre, un frió en el paradero como siempre, un llanto como nunca. Este mal sueño no acaba y no sabemos cuando comenzó. 

Pasó

Octubre nublado mientras el año se nos ha quedado pegado a las suelas Entre los surcos  los dolores se amalgaman en un vendaval de sombras y luces Un año y paso por las mismas veredas, los mismos caminos Un año y me quiero contagiar de tal angustia Donde los que vieron a Apolo a los ojos Encontraron serenidad en el silencio Octubre nublado mientras se nos ha quedado una multiplicada foto en el computador A lo largo de un año Octubre nublado mientras las luces y sombras son la metáfora Sucedáneo a la respuesta han sido las constantes alucinaciones nocturnas Y prefiero mi ignorancia remitirla o encausarla Prefiero mi abulia y mi desazón materializarla En la intangibilidad de mis sueños