La pena ronda el puerto, una sombra persigue, ayer el suelo y el mar cambiaron el ritmo de los días, hoy la rutina se desvaneció en un par de segundos. Un bombardeo de información nos acorrala y nos hace sentir pequeños, frágiles. Preguntas tontas y respuestas inesperadas, los muertos siguen dicen cerca de las diez, un carné perdido, nombres mal dichos. Rápidamente comienzan las excusas y la búsqueda de culpables. Por Internet rondan los pésames y las preguntas. ¿dónde estás?¿por cuál bus viajaste? El destino, el año de mierda, se durmió, no se durmió. El lamento es mutuo, pasa las vallas y nos une. San Antonio y sus familias hoy duermen mal. Todo funcionaba como siempre, un despedida al amanecer como siempre, un frió en el paradero como siempre, un llanto como nunca. Este mal sueño no acaba y no sabemos cuando comenzó.
Vengo a mostrarte las raíces Con mis uñas negras rasguñé los pilotes de un muelle abandonado Y marisqué en la oscuridad locos, lapas y uno que otro erizo Llegue a la tierra al salir de ella En el grito de los tubérculos cuando las lombrices se alzaron como pistilos Cuando las piedras se convirtieron en flores secas No soy el mar Pero de la mar vengo a mostrarte las raíces -Hediondas como cráneos Secretas como tumbas- Distribuyo los moluscos en una hoja milimetrada Y dibujo en sus conchas las constantes x e y Con un plumón permanente Para que cuando guarden las cenizas de mis pulmones Quede dibujado el infinito Las papas no guardan ningún secreto Poseen la oscuridad y las raíces Pero fueron despojadas del vitelo y de la sal Quiero una matriz para dormir suspendido en el universo Una coraza de metal blanco Llena de algas como pelos Topó en el fondo de la olla El universo convertido en manjar Provisto de un limón Se transmutó el secreto
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