Ir al contenido principal

Entradas

causa y efecto

Una duda, una pregunta que dice ser nueva, pero inevitablemente bajo el disfraz se le nota ese rostro de ontología oxidada , de empirismo de bata blanca, de racionalismo onírico. Una duda. Y unas alas que milimétricas forman tornados en Moscú El chicle que ayer compré, hoy se pega en mi bolsillo No puedo meter mi mano, me devuelvo a la casa a cambiarme pantalones Por eso llegue tarde hoy en la mañana La amonestación verbal me desanima Mi desánimo contagia al colectivero de vuelta a la casa El dice: mi día fue terrible Yo digo: por qué no compré mentitas Mas la pregunta por la decisión que no tomé  esconde una  visión  determinista de la vida, pero no, persisto en que soy libre   mejor me debí haber lavado los dientes debió haber sonado la alarma mejor debí  haber cargado el celular mejor debí  levantarme a media noche a buscar el cargador la culpa no es de los chicles, si no del sueño de aquella noche la pregunta parece ser nueva pero esconde no sólo otra p...

padre putativo

Al parecer soy San José P.P. En un sueño peleo con Pilato, Mientras ella en labores de parto no aguanta el dolor En otras ocasiones,  sueño ser el guardián del Santo Grial. La sangre de Cristo son dos, una niña y un niño. Quizás la réplica de Cain y Abel. Pero si yo no soy aquella sangre, Esos  niños entonces no son míos. Falta entones otro sueño,  donde un ángel me acelere  los papeles de adopción

padre putativo

Al parecer soy San José P.P. En un sueño peleo con Pilato, Mientras ella en labores de parto no aguanta el dolor En otras ocasiones,  sueño ser el guardián del Santo Grial. La sangre de Cristo son dos, una niña y un niño. Quizás la réplica de Cain y Abel. Pero si yo no soy aquella sangre, Esos  niños entonces no son míos. Falta entones otro sueño,  donde un ángel me acelere  los papeles de adopción

viaje al pasado

Ayer viaje al pasado, sobre la misma alfombra volví a mirar tus ojos, mi galantería de borracho y tu sonrisa, estaba aun la misma copa rota y mi polerón de trapero, me quedé la noche entera, tan cerca de ti como mi mano, la misma que al día siguiente tomó tu cintura para que no nos despidiéramos con cualquier beso.

Estar muerto

Ahora que estoy muerto no camino igual para llegar a mi casa Hasta cuando fumo, fumo distinto Como de otra forma, voy al baño de otra forma. Me di cuenta que estaba muerto cuando al desayunar Leía una novela de Blest Ganna (Restringí al desayuno la literatura por la facilidad que tiene de descolocarme de mis quehaceres diarios). Cuando tomo la micro parezco muerto, Y deseo que la micro choque para sentirme vivo. Lo bueno de estar muerto es que nada me interesa, ni me coarta. Estoy ni-ahí con todo. En mis sueños sueño estar vivo, pero desde la muerte Cual Lázaro discriminado por el poder de dios, Entonces me exilio. Así muerto descubro una gran tautología: Cuando se muere se muere solo No están los muertos, estos no existen, Sólo somos yo muerto y los vivos. Morirse es un placer onanístico Por eso los muertos no regresan a la vida. Por puro placer

Bulla

Comienza la bulla a desparramar las cucharas mi casa, parte desde las piezas o desde la puerta de entrada, alimenta el monstruo que emergió del desagüe y anidó en el espacio donde nació el basurero. Los otros cubiertos desfilan en el pasillo y se dirigen al baño los cuchillos son la excepción, se duermen entre los pliegues del sillón o entre los jarros de greda que aun viven, quieren no ser responsables de lo que su esencia los puede llevar a hacer. Los vasos y tazas, meretrices desde su fabrica se divierten bailando sobre la mesa y vomitando el vino donde se les de la ocasión. Comienza la bulla y las cucharas no hablan, en silencio oyen la música de sus zapatos y de los tenedores frotándose en el baño, de los cuchillos llorando, de las tazas vueltas locas y desorejadas. De vez en vez conversan con el piso, le preguntan por si apareció el cucharón de sopa, o el colador del té, los pisos les responden que no son responsables por las actitudes libertinas que puedan tomar estos utensilios...