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padre putativo

Al parecer soy San José P.P. En un sueño peleo con Pilato, Mientras ella en labores de parto no aguanta el dolor En otras ocasiones,  sueño ser el guardián del Santo Grial. La sangre de Cristo son dos, una niña y un niño. Quizás la réplica de Cain y Abel. Pero si yo no soy aquella sangre, Esos  niños entonces no son míos. Falta entones otro sueño,  donde un ángel me acelere  los papeles de adopción

padre putativo

Al parecer soy San José P.P. En un sueño peleo con Pilato, Mientras ella en labores de parto no aguanta el dolor En otras ocasiones,  sueño ser el guardián del Santo Grial. La sangre de Cristo son dos, una niña y un niño. Quizás la réplica de Cain y Abel. Pero si yo no soy aquella sangre, Esos  niños entonces no son míos. Falta entones otro sueño,  donde un ángel me acelere  los papeles de adopción

viaje al pasado

Ayer viaje al pasado, sobre la misma alfombra volví a mirar tus ojos, mi galantería de borracho y tu sonrisa, estaba aun la misma copa rota y mi polerón de trapero, me quedé la noche entera, tan cerca de ti como mi mano, la misma que al día siguiente tomó tu cintura para que no nos despidiéramos con cualquier beso.

Estar muerto

Ahora que estoy muerto no camino igual para llegar a mi casa Hasta cuando fumo, fumo distinto Como de otra forma, voy al baño de otra forma. Me di cuenta que estaba muerto cuando al desayunar Leía una novela de Blest Ganna (Restringí al desayuno la literatura por la facilidad que tiene de descolocarme de mis quehaceres diarios). Cuando tomo la micro parezco muerto, Y deseo que la micro choque para sentirme vivo. Lo bueno de estar muerto es que nada me interesa, ni me coarta. Estoy ni-ahí con todo. En mis sueños sueño estar vivo, pero desde la muerte Cual Lázaro discriminado por el poder de dios, Entonces me exilio. Así muerto descubro una gran tautología: Cuando se muere se muere solo No están los muertos, estos no existen, Sólo somos yo muerto y los vivos. Morirse es un placer onanístico Por eso los muertos no regresan a la vida. Por puro placer

Bulla

Comienza la bulla a desparramar las cucharas mi casa, parte desde las piezas o desde la puerta de entrada, alimenta el monstruo que emergió del desagüe y anidó en el espacio donde nació el basurero. Los otros cubiertos desfilan en el pasillo y se dirigen al baño los cuchillos son la excepción, se duermen entre los pliegues del sillón o entre los jarros de greda que aun viven, quieren no ser responsables de lo que su esencia los puede llevar a hacer. Los vasos y tazas, meretrices desde su fabrica se divierten bailando sobre la mesa y vomitando el vino donde se les de la ocasión. Comienza la bulla y las cucharas no hablan, en silencio oyen la música de sus zapatos y de los tenedores frotándose en el baño, de los cuchillos llorando, de las tazas vueltas locas y desorejadas. De vez en vez conversan con el piso, le preguntan por si apareció el cucharón de sopa, o el colador del té, los pisos les responden que no son responsables por las actitudes libertinas que puedan tomar estos utensilios...

reyes y reinas

            No aceptó su gesto de caballero. A pesar que él insistió demasiado, ella prefirió las negras. Con seguridad, movió el peón que cubre al rey, inmediatamente después que él haya hecho lo mismo. Esperó cruzando sus brazos a que él jugara.             Antonio pensaba demasiado sus jugadas tanto así que por momentos sus movimientos parecían ser imprecisos, demostraba en su mirar algo de nerviosismo, Johana en cambio a pesar de la poca experiencia, creía tener la fórmula perfecta para derrotarlo.             Él movió un caballo al A3 y ella raudamente posicionó su reina al borde del tablero en un cuadro negro, tambaleando de paso el campo de batalla. Antonio se rascó el mentón simulando creer cuales eran las intenciones de Johana. sacó el peón que tapaba al caballo que movió anteriormente.         ...